Rotación, falta de compromiso, conflictos, descenso de la productividad… nadie desea un mal ambiente laboral en su restaurante. De este modo, trabajar la gestión del personal en hostelería se convierte en una auténtica necesidad para cualquier negocio. En este post, te damos todos los detalles al respecto.
¿Por qué la gestión del personal es clave en un restaurante?
En el sector de la hostelería es muy importante cuidar al personal. El trabajo en equipo es lo que mueve el restaurante. Para ello, una coordinación entre sala y cocina es fundamental. De ahí la necesidad de trabajar correctamente la gestión del personal de un restaurante: el equipo se encontrará motivado, por lo que será más eficiente y, por consiguiente, el cliente se irá mucho más satisfecho, lo que propiciará su fidelización.
La hostelería siempre ha sido un sector muy exigente. Por ello, lograr reducir la rotación se convierte en todo un reto. Aspectos como horarios marcados, comunicación o un buen liderazgo te van a resultar de gran utilidad. ¡Ahora te contamos más!
Costes ocultos de la rotación del personal en hostelería
Si pensamos en el coste de personal de un restaurante, seguro que lo primero que te viene a la cabeza son los salarios. Sin embargo, la rotación del personal es un asunto a tener muy en cuenta. Ya no solo se pierde tiempo, sino también dinero. Te lo mostramos a continuación:
Para empezar, un proceso de selección implica invertir recursos: todo lo que conlleva a la publicación de ofertas y las entrevistas, gestión administrativa (nueva alta a la Seguridad Social), uniforme, formación inicial, etc.
Esto a su vez hace que responsables de sala y cocina, así como encargados tengan que invertir parte de su tiempo en explicar y revisar procesos. Lo que afecta también a la optimización del negocio.
Errores operativos y fallos de servicio durante el periodo de adaptación
Los responsables tienen que estar atentos a las nuevas incorporaciones, pero no siempre se llega a todo y los fallos aparecen. En este sentido, es normal ver algunos errores operativos como comandas incorrectas, retrasos en el servicio, fallos en los cobros o desconocimiento de protocolos. Todo ello repercute en la experiencia del cliente, afectando además a la reputación de marca.
Desgaste del resto del equipo como consecuencia de la situación
La rotación no solo afecta a la empresa, sino también al resto de trabajadores. Cuando faltan compañeros, el resto del equipo tiene que asumir más carga de trabajo supliendo las bajas. Esto se traduce por mayor presión durante el servicio, más cansancio generalizado, así como mayor pérdida de motivación.
Beneficios de cuidar al personal de tu restaurante
Una correcta gestión del personal en hostelería no solo implica un buen clima laboral, sino que es esencial a nivel estratégico. Y es que cuando la rotación de plantilla es alta afecta directamente a la rentabilidad de un restaurante y a la calidad del servicio.
Los principales beneficios de cuidar al personal de tu restaurante son:
- Menor rotación del personal y, por tanto, evitar procesos de contratación.
- Mayor implicación y unión del equipo.
- Mejor coordinación entre cocina y sala (cocineros y camareros).
- Reducción de errores operativos.
- Aumento de la productividad en el restaurante.
- Mayor satisfacción del cliente.
- Mejor reputación como empleador.
No lo olvides: gestionar de manera adecuada a tu personal es sinónimo de éxito en tu negocio. Hablando de éxito, abrir una franquicia de cocina italiana puede ser la oportunidad que estabas buscando. ¡Únete ya a Ditaly!
La formación como herramienta para reducir la rotación en hostelería
La formación para el personal de hostelería se va a convertir en todo un aliado contra la rotación de plantillas. Y es que está demostrado que aquellos trabajadores que reciben formaciones en sus puestos laborales, disponen de una mayor motivación y sensación de pertenencia a la organización.
La formación a los empleados también transmite profesionalidad, organización y compromiso por parte de la empresa.
Por otro lado, cabe señalar que una plantilla formada es más eficiente. Trabaja mejor, más rápido y con menos errores, lo que reduce frustraciones tanto para el empleado como para el resto del equipo.
A continuación, veamos algunos de los tipos de formación que te permitirán gestionar un restaurante de una forma más eficiente:
Formación inicial para integrar mejor a nuevos empleados
Cuando se incorporan nuevas personas al equipo, además de haber realizado un completo proceso de selección de personal para un restaurante, es esencial realizar una formación inicial donde explicar desde el funcionamiento del restaurante hasta las normas de higiene y seguridad. Una mala integración suele provocar inseguridad, errores y abandonos prematuros.
Manuales operativos y protocolos detallados
Por su parte, disponer de unos protocolos claros y manuales operativos (know-how) es también muy importante. Esto permite que el trabajador tenga claro desde el inicio cómo actuar durante el servicio. Acciones del día a día como por ejemplo: preparación de pedidos take away, apertura y cierre, limpieza en cocina, atención al cliente, etc.
Formación continua en diferentes ámbitos
La formación no debe limitarse al onboarding, esta debe ser constante. Está demostrado que los restaurantes que apuestan por el aprendizaje continuo suelen desarrollar equipos más motivados y preparados para asumir nuevas responsabilidades.
Es importante no entender la formación como costes de un restaurante, sino como una inversión a corto y largo plazo. El rendimiento de la plantilla aumenta, así como sus conocimientos y, por consiguiente, su crecimiento en el propio negocio.
Otras buenas prácticas para gestionar correctamente a tu personal
Además de formación, una buena gestión del personal en hostelería requiere de otras acciones claves en el día a día del local. Estos son algunos ejemplos para poner en marcha de tu negocio:
Define los roles y funciones de forma clara
Sin duda, uno de los principales problemas en la hostelería es la falta de claridad en las tareas. Esto propicia desde trabajo sin hacer y sobrecargas desiguales hasta conflictos internos. Por ello, es fundamental definir bien las funciones de cada empleado y así mejorar la coordinación entre toda la plantilla.
Liderazgo cercano y reconocimiento del trabajo bien hecho
Para que haya una buena sintonía en el equipo, es imprescindible contar con un líder. Esta figura es clave en cualquier ambiente laboral. En este sentido, se valoran especialmente habilidades comunicativas, que la comunicación sea asertiva, cercana y respetuosa. Además, es importante reconocer el esfuerzo.
Todo ello favorece a generar un mayor compromiso y sensación de pertenencia a la empresa.
Planifica los turnos con previsión y flexibilidad
¿Cómo llevar a cabo una buena gestión del personal en hostelería? Organizando los horarios con antelación. Esto permite reducir conflictos, así como gestionar los picos de demanda, entre otros. Además, favorece la satisfacción del trabajador o trabajadora, ya que de esta forma se puede conciliar con mayor facilidad.
Monitoriza indicadores de productividad, rotación y satisfacción
Apoyarse en la tecnología siempre es un acierto: desde el nivel de aforo de un local, hasta las reservas. Por eso, en lo que respecta a la gestión del personal en hostelería también podemos aplicarlo. Medir índices como la productividad por turno, el absentismo o la rotación nos va a brindar información objetiva de nuestro negocio.
Trabaja en un buen ambiente laboral como factor de retención
El clima de trabajo es uno de los principales motivos por los que un trabajador decide -o no- quedarse. El sector de la hostelería se caracteriza por la presión diaria, por lo que crear un buen ambiente laboral se vuelve una misión necesaria. Para ello, impulsar la comunicación interna, la colaboración o la resolución rápida de problemas se vuelve esencial.